El deseo.
El deseo es aquello que añoramos tener y no tenemos, por lo que el apego al deseo, a buscar la felicidad, es lo que nos hace sufrir. Pero,¿ por qué no concebir el deseo como consecución de un fin, como meta que satisfaga nuestra alma, y nuestro propio intelecto?
El único problema que ya nos planteaba Buda con su definición es el hecho de no llegar a conseguir hacer realidad un deseo, con la frustración que ello conlleva.
Deseemos, pero hagamos lo imposible por cumplir el objetivo. Y si nos caemos, levantémonos de nuevo y pongamos atención a las piedras del camino para no tropezar de nuevo con ellas.
Sed felices.
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